
Los pelos nos traen de cabeza.... siempre. Esta vez, el aderezo capilar no sería lo único contra lo que tendríamos que "lidiar".

Mabel con la pluma aún sin "podar".

Si es que no tuvimos tiempo ni de llevarla ya cortada!!!! Lo de la historia de este vestuario ha tenido su tela... aunque no mucha. Lo que iba a ser un pañuelo para 2 se convirtió después de muchas cavilaciones en una micro mini para cuatro con un mini short seguridad que nos proporcionó Daisy.
El pantalón de blonda aguantó como un campeón el contacto con el suelo. Pensábamos que iba a acabar mal pero aguantó el tirón. 
Tita Daisy!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! y su flamante sujetador de monedas II. Ya que no lo has contado, lo contaré yo. Hubo un sujetador I pero pasó a mejor vida. Por lo visto después de coserle las monedas empezó a supurar un líquido extraño. Se ve que estaba relleno de una especie de gelatina y a la mañana siguiente casi le da un ataque a nuestra Dai y tuvo que repetir la acción a contrareloj....
































